Espejo roto

de Daniel Sprintis Cajiao

Gimnasio La Colina. Grado séptimo.

Ilustración: Juana Whitaker. Grado 11. Gimnasio la Colina.

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La isla de Ragnarok era un lugar de paz, muy rico en naturaleza. Ragnarok era el lugar favorito de los dioses para residir. Uno de los dioses residentes era Agenor, el dios de la alegría, dios de buena fe, felizmente casado, con buena educación y dueño de una buena vida. Él era el encargado de mantener a una buena cantidad de mortales felices o de buen humor.

Desgraciadamente, su despreciable hermano Krenio, también conocido como el dios del engaño, residía en la misma isla, por lo tanto, era algo complicado trabajar, pues la manera de divertirse de Krenio era perturbando a todos los dioses residentes de Ragnarok, usando maneras muy molestas para lograrlo.

Un día, Agenor estaba haciendo su labor, y sorpresivamente, le llegó un paquete de su hermano Krenio. Cuando Agenor lo abrió, fueron expulsadas miles de personalidades de humanos ya fallecidos. Estas personalidades entraron en la mente de Agenor, debido a esto, en muy poco tiempo, Agenor se transformó en alguien con una personalidad completamente diferente, pero en su mismo cuerpo.

Después de la travesura de Krenio, él se convirtió en el dios más buscado, tanto por mortales como por otros dioses, y como Agenor había parado de hacer su labor, debido a su cambio de personalidad, todo el mundo estaba triste o deprimido.

Puede que Agenor hubiera sido bueno antes del incidente, pero ahora era una personalidad completamente diferente, por lo tanto, no siempre hacía buenos actos. Desde su cambio de personalidad asesinó, violó mujeres y hasta intentó suicidarse. A través del abuso de mujeres, también pudo expandir su enfermedad.

Un día, Agenor asumió la personalidad de uno de los asesinos más peligrosos de la historia, a través de esa personalidad tomó la decisión de asesinar a su esposa. Mientras se acercaba a ella para cometer el monstruoso acto, Agenor escuchó que el llanto de su esposa le sonaba especialmente singular… ya estaba junto a ella, su afilada espada brilló intensamente una y otra vez con el resplandor del sol… en ese momento recapacitó y su personalidad volvió a la normalidad… ya era demasiado tarde, su esposa había muerto desangrada. Agenor, lleno de culpa y dolor, tomó la decisión de suicidarse. Simultáneamente, Krenio había sido capturado por los demás dioses y lo habían castigado con la muerte. Al final, ni el dios más poderoso de todos los que sobrevivieron pudo reemplazar a Agenor, y el mundo se convirtió en una esfera gigante de tristeza.

The End.

Gracias por leer mi escrito.