Samara Wells

de María Antonia Guzmán

Colegio Cañaverales. Grado octavo.

Ilustración: Juan Andrés Novoa. Grado 8C. Colegio Colombo Británico

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En un sofisticado local de Granada, uno de los barrios más exclusivos de Cali, donde las artes son la cuna de la extravagancia que la caracteriza, se encuentra una persona llena de habilidades y características típicas caleñas, Samara Wells, una prestigiosa diseñadora y ambiciosa empresaria. Samara, inició su carrera en esta ciudad, donde ha crecido exponencialmente después de 12 años en la industria de la moda, donde se ha caracterizado por ser siempre única y especial, dejando a un lado el concepto de “colección” y creando su propio concepto de espontaneidad. 

Antes de ir más a fondo, es coherente mencionar los primeros bocetos de esta gran mujer. Dando sus primeros pasos, recibió la mayor inspiración en su infancia, su abuela, dueña de un pequeño local de moda le daba la libertad a su pequeña para recorrer todo el lugar buscando vestir sus dulces muñecas de los inmensos y suaves colores de las largas telas que abundaban en aquel sitio. Su pasión empezaba a gestarse, pero no siempre fue apoyada por todos, en sus actividades académicas no encontraba tal placer que las muñecas y sus vestidos le brindaban; recibió constantes regaños de los profesores debido a su leve distracción con los espacios en blanco de las esquinas de las hojas de los cuadernos que ella sensualmente llenaba de diversos dibujos de vestidos y accesorios que flotaban en su imaginación. Tiempo después, esas esquinas en blanco de los cuadernos se convirtieron en vestidos reales que danzarían suavemente en la blanca pasarela de un futuro brillante. Cuando ese día llegó, el sentimiento de ver sus diseños caminar por la pasarela, haciendo sinfonía entre arte y originalidad gestada desde el corazón, la llevó tan lejos que logró contagiar de su magia a todo el país e incluso logró conquistar otros países con el arte de sus diseños.

Las oportunidades no paraban, pero debía tomar una decisión importante en su vida por lo que inauguró su propia casa de modas donde, incluso hoy en día, ve a sus clientes, se inspira de un ambiente rústico lleno de creatividad, escuchando salsa clásica, en busca de ideas nuevas con el ritmo de Cali, un estudio y una entrada junto a un pequeño café que da a ver la más pura esencia de su toque personal presente en cada rincón del lugar. En las vitrinas se admiran sus más preciadas posesiones que desbordan la exclusividad de su arte.

 Mañana, tarde y noche disfruta hablar con sus más fieles clientes que la llenan de emoción cada vez que cruzan la puerta impregnados con  una simple, frágil y hermosa pieza  diseñada por Samara Wells. Hoy en día ella no olvida aquel momento en que su vida cambió dentro de la industria de la moda, en aquella pasarela del 2017, su vida nunca volverá a ser la misma.

“Yo siempre, desde muy joven, me di cuenta de que el trabajo mejor hecho era el que hacía yo misma, y no por el hecho de que lo hiciera yo, sino porque sentía que era mi deber mostrarle al mundo lo que una mujer caleña podía hacer. Por eso rechazaba muchas oportunidades de pasarelas que pude haber hecho en coautoría con otros diseñadores, nunca tuve algo en contra de alguno, simplemente preferí hacer las cosas por mi cuenta”.

“El tiempo pasó, tuve muchas caídas feas, como otros triunfos bacanos pero algo que nunca olvidaré es aquella lección que me dio la vida después de muchos años en la industria; me di cuenta que mi talento puede ser más que lo que era en ese entonces, recibí una invitación para hacer una pasarela con muchos más diseñadores, pero cada uno tenía la autonomía suficiente para vestir los nuevos lienzos. Como buena caleña, dije “hágale pues, yo voy”.  Asistí a este evento con un cuadernillo lleno de nuevos diseños para las personas que los vestirían y cuando me di cuenta que nuestros recursos eran con muchos indígenas en los materiales y las tecinas, era una pasarela de artesanías, burdamente descrita.

Pero bueno, ignoré que  era algo no de mi preferencia y me arriesgué a todo lo que se viniera, ¿cuál fue el resultado? Un show de modas espectacular  que tituló muchos periódicos a nivel nacional, y vi aparte la manera en que los grupos indígenas vulnerados por la violencia de mi país, eran ayudados por esta nueva comunidad de diseñadores, por lo que decidí trabajar con los indígenas para una gama de diseños exclusivos con base en las artesanías colombianas. Jamás creí que este paso diera tantos frutos como lo son hoy en día, pero no la única, pues los indígenas han recibido grandes retribuciones por su ayuda en los nuevos diseños artesanales en joyería y demás”

De cómo conocí a Samara, fue desde hace mucho tiempo, cuando colaboraba con ella en el modelaje infantil, desde eso he visto cómo han evolucionado sus diseños, y lo más interesante es que en 12 años nunca ha hecho algo igual, lo que reafirma mi postulación sobre su originalidad y espontaneidad. Samara no es una persona que repita sus diseños y fue lo que quise hacer ver en mi crónica, que es alguien que transmite calidad y perfección, perseverancia y dedicación, dignas del propio caleño. Por esto quise resaltar la inspiración y vida de esta caleña, en la que influye su identidad cultural con su producción, cómo transmite un mensaje a través del más delicado bordado.

The End

Gracias por leer mi escrito.