Colombia no tiene la pena de muerte, y la justicia es demasiado flexible, la impunidad tiene altísimos índices. Si le preguntáramos a los familiares de las víctimas, sobre qué le harían a los atacantes de sus seres amados, lo más probable que responderían es que si pudieran los matarían ellos mismos, o esperarían que la justicia los castigara con la pena de muerte. Luis Alfredo Garavito (la bestia) un violador y asesino de más de 200 niños, capturado en 1999 y condenado a 40 años, probablemente saldrá libre en el 2023, ¿será que esta persona tiene el derecho a tener una segunda oportunidad?, o ¿será que este tipo de delincuentes necesitan condenas como la pena de muerte?
Su aprobación traería graves consecuencias, generaría manifestaciones en todo el país, entre los que la aprueban y sus detractores, pudiendo causar hasta una guerra civil. Los países no deberían tener pena de muerte, algunos creen que este castigo disminuye el número de delitos, pero si este castigo generara una intimidación y/o disuasión, muchos de los peores delitos ya no serían una conducta para un criminal. Además hay que entender que matar a alguien no es la solución, sino que tenemos que hacer un cambio drástico en todo el país.
