Soy un ser humano,
soy un alter ego más, y luchas mirándome
porque mirándome luchas por ignorar
el individuo en el espejo.
Solo el simple campo, minado de violento carácter,
es el que goza de neblina.
Es entonces que ya no hay tinta, ni veneno
para decirte a ti
que suena otra vez la alarma y afortunadamente
es otro día y nuevamente estás despierto.
