Tesoros colombianos en la mira de los corruptos

de Carlota Eiró

Colegio Colombo Británico. Grado décimo.

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Es el 24 de diciembre del año 2006. Son las nueve y seis de la mañana en la capital de Colombia, donde se encuentra reunido el honorable Congreso de la república para comunicar la negociación realizada con España, transmitimos en vivo y en directo”.

“Nuestras máquinas fotográficas  registran cada segundo de lo que sucede. Los 54 senadores presentes miran sus computadores y verifican que todo esté en orden; los 66 representantes  esperan en silencio. Los pequeños ruidos que se escuchaban hace menos de un minuto, desaparecen al escucharse los pasos de José María Mosquera dirigiéndose hacia su silla y todos los demás presentes se ponen de pie. Con voz enérgica el presidente habla”

-Estimados senadores y representantes de Colombia,  les quiero dar la bienvenida a la audiencia que definirá el futuro de la herencia de Colombia, llegó el tan esperado día del gran anuncio: Nuestro  tesoro Omegua regresa. Como es sabido nuestra nación estuvo durante los últimos años haciendo acuerdos con el gobierno español para que las 122 piezas de oro regresaran a nuestro patrimonio. Pero el descubrimiento del galeón español en nuestros mares provocó una discusión entre España, Colombia y Perú. Una semana después de haber anunciado al mundo este hallazgo, recibí diversos comentarios, pero hubo uno que me llamó particularmente la atención. Una propuesta de la reina de España, Doña Isabel García que nos ha conducido hasta la decisión final,  Colombia le  entregará su parte del tesoro del galeón español y ella, por su parte, le devolverá a Colombia las preciosas 122 piezas de oro.

“El Honorable Congreso ha quedado en agitación. Todos comentan su opinión acerca de la decisión”.

– Deberíamos haber quedado con nuestra parte del galeón y las piezas del tesoro Omegua, no podemos acceder a manipulaciones de ese tipo, lo que nos pertenece no se debería intercambiar. Al acceder, quedaremos ridiculizados ante los ojos del mundo como perritos falderos -dice Manuel Antonio Osorio quien siempre ha sido uno de los senadores más críticos de la asamblea.

-España piensa que somos sus esclavos como lo éramos hace 500 años. Somos humanos con tanto derecho como el resto del mundo y no debemos ceder a chantajes. – defiende Bernardo Avirama, un representante de los más organizados, con un tono de voz enojado.

-Yo no creo que haya sido algo mal pensado. Lo que Colombia quiere, es justicia y es justo que Colombia quede con sus piezas de oro y que España le corresponda el galeón que les pertenecía 100 años atrás. – Opina María José Del Carmen, la senadora conocida por siempre estar de acuerdo con todas las decisiones del gobierno.

-¡Yo creo que deberíamos procesar a España en el tribunal de la ONU! Deberíamos luchar por lo que es nuestro. Tener con nosotros nuestra parte del tesoro del galeón y el tesoro Omegua. – crítica Carlos Benedetti con una voz segura. 

 “ Nos informan que la agitación en el honorable congreso va en crescendo. Un momento, algo inesperado sucede,   se abren las grandes puertas de madera añeja y entra una multitud de uniformados. Armados hasta los dientes y con sus acentos peruanos intimidan a todos los presentes”.

– No venimos en son de paz – dice el cónsul de su país-  y sus negociaciones solo han demostrado que no tienen el suficiente carácter ni poder para luchar por lo que les pertenece. El galeón que viajaba hacia España y que fue atacado por piratas  procedía de Perú por tanto, su negociación es ilegal y una muestra más de su nivel de corrupción. Lo aquí sucedido son pruebas suficientes para derrocar el gobierno e inhabilitar el congreso.

“La señal de televisión empieza a fallar, alguien nos ha sacado del mapa.. ¿Cuál será  la reacción de la opinión pública ?  No se pierdan nuestro noticiero de las 7:00 p.m.”

The End

Gracias por leer mi escrito.