Que bendición es nacer y vivir en mi precioso Valle del Cauca; que alegría es esta Cali deportiva y turística, llena de verdes paisajes y gente amable. Gracias a mis padres por traerme a este sur caleño: aire, sol, lluvia, verde en el extenso llano y en la montaña, altos farallones, senderos maravillosos, caminatas inolvidables y ríos de aguas cristalinas que aparecen sorpresivamente tras las rocas para refrescar nuestros corazones.
Y en este sur me recibe cada día mi querido colegio, testigo con alma de mi crecimiento y formación. Aquí me lleno de entusiasmo por conocer nuevos amigos y aprender todo lo que me servirá para el gran mañana. En sus campos deportivos, he dejado el sudor del esfuerzo y la huella de solidaridad mostrada con mis compañeros.