Pintando la soledad

de Isabella Guzmán Giraldo

Colegio Jefferson. Grado noveno.

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Pintando la soledad

MI NOMBRE ES ÚRSULA  IGUARÁN
Agoto este mundo y sin querer me desvanezco junto a él,
me asomo al abismo del olvido, soy el recuerdo mismo.
Ovillo de memoria tejo con el arte de la oralidad
¡Mísera de mí!
Apresurada porque el mañana ya llegaba
se me olvidaba que el hoy no regresaría,
que al final todos seríamos recopilaciones del viento,
pergaminos jamás descifrados.
Soy todo lo que fui sin haber sido,
un futuro que existió sin poder vivir.

El olvido del Coronel Aureliano Buendía

Desde los ojos de una patria llueven
orgullo, soberbia, desdén y odio.
Convincente vehemencia poseen tus discursos belicistas.
Cegado con el rojo de tu bandera liberal
salen de tu boca proyectiles contaminados de terror,
como tus pescados de oro, te ahogas en los ríos de historia.
¿Sabes con quién es tu guerra?
No es ni con la vida ni con la muerte,
es con todo lo que somos y seguiremos siendo;
soldados efímeros cobijados por el olvido.

Tu voz me mantuvo libre

Es necesario exorcizar sentires,
por eso te escribo y describo inefable alma.
Instrumento elocuente y perenne en el andar mío,
te canto a ti cortos versos.
Con nuestro primer verso, vaya grave poema.
No sabía, no podía saber la magia que escondía dentro de mi cuerpo,/
en mi piel ya habitabas tú.
En cualquier instancia, lugar del mundo, a la luz fiel de la luna,
o en el despertar amarillo como tus mariposas,
sentados en la orilla de un nuevo beso condenado
al amor verdadero inexistente dentro de esta soledad,
espero también encontrarte.
Padre del amor en mi mundo,
tu espíritu, alma, lienzo dulce como el recuerdo.
¿Que viste en mí que aún no pueda ver?
Renacen dentro de mí vidas nunca vividas.
Como el mar a la lluvia,
desbordas con profundo júbilo mis días rubios
que extrañan tu volar amarillo.
Fue tu voz la que siempre me mantuvo libre.

The End.

Gracias por leer mi escrito.