Debo admitir que al principio fue agotador, pero luego era como si hubiera nacido para esto, disfrutaba verla llorar, fracasando, uno de mis mejores actos, así los llamaba yo, fue la vez que cambié los informes y le di el equivocado, no podía negarlo, la chica era buena para su trabajo, pero estaba yo para hacerla sufrir. Uno de los sapos del trabajo me delató y todo me llevó a la pérdida de mi trabajo.
Ahora, estoy buscando trabajo, si alguno de ustedes me puede recomendar en su empresa, se los agradezco, soy buena en lo que hago y mientras no me den motivos, puedo ser muy buena con los demás. Por cierto, usted, niña, ¿dónde consiguió esa blusa?
