Me mortifica en la consciencia
Recuerdos del momento compartido.
Tus abrazos más lejanos,
tus manos que me alcanzan en el olvido.
Me lacera la consciencia
tu mirada distante y desconfiada.
Mi angustia avivada
por tu voz agobiada.
¡Vete ya!
Deja que te extrañe.
Padre, me inquieta la consciencia
que todavía mi corazón te ame.
